viernes, 20 de agosto de 2010

Oda a una amante o a un periódico


Miguel A. Pérez Pirela


Cuando todos comienzan a dormir ya estoy cayendo y corriendo.
Yo con mis palabras a cuestas.
Bien ordenado y sin arrugas comienzo a transitar por calles nocturnas.
Amaneciendo espero con ansias que vengas a recogerme.
Eres ingenuo: crees encontrar en mí toda la verdad.
Me abres con el mismo rito cotidiano.
Comienza mi vida en tus ojos.
Pero algo pasa o alguien llega
Y ya estoy otra vez tirado, esperando,
solucionando urgencias de la vida:
limpiando vidrios,
sirviendo de paraguas,
envolviendo frutas
o matando moscas.
Y a pesar de todo me quedo ahí con mis arrugas leídas.
Compito con tu café y hasta con tu pareja.
Dicen que soy algo fácil pues paso de mano en mano:
Caí y corrí y ahora estoy ahí: otra vez en las tuyas…   

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