jueves, 8 de octubre de 2009

(VIDEO) Curso Procesos de Integración y Cooperación Alternativos (Clase 3)




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http://www.megavideo.com/?v=Q7F1EXTU

En esta tercera sesión del curso de ampliación en Injerencia Imperial y Procesos Alternativos de Integración Latinoamericana, que se lleva a cabo en el Instituto de Estudios Avanzados IDEA, el Dr. Miguel Ángel Pérez Pirela, sigue ahondando ahora en el papel del Estado como garante y único ejecutor de la soberanía nacional.

Es así como Pirela aborda la creación conceptual del Estado, que nace teóricamente con la obra principal de Thomas Hobbes “El Leviatán”. Según la concepción de Hobbes, el Estado primigenio fue el “Homo Homini Lupus”, es decir, el Hombre es el lobo del Hombre, y que en este “estado de naturaleza” cada individuo es absolutamente libre, por tanto, libre de ejercer esa ilimitada libertad individual en detrimento de otros. Es el miedo a este estado de caos que el hombre delega parte de su libertad individual a cambio de seguridad y protección.

Es así como se plantean las 5 premisas fundacionales del Estado: Integridad del Individuo, Integridad de la Sociedad, Claras Reglas de Convivencia, el Juicio de Crímenes y Delitos, y la Posibilidad de Decisión del Colectivo. Es el neoliberalismo antiestatal el que reivindica este estado de libertad absoluta y de total individualismo, el Estado mínimo y Ultra mínimo.

En la página web http://www.idea.gob.ve/ ya están disponibles las clases del Curso de Ampliación sobre “Injerencia Imperial y Procesos Alternativos de Integración Latinoamericana”, que se dictan en la Escuela Superior Internacional (ESI) de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).

jueves, 1 de octubre de 2009

(VIDEO) Curso Procesos de Integración y Cooperación Alternativos (Clase 2)

Miguel Ángel Pérez Pirela. Clase 2.
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En esta nueva conversación, nos adentramos más en el concepto de la integración como alternativa, y en consecuencia, el Dr. Miguel Ángel Pérez Pirela nos presenta la primera premisa epistemológica de la Integración: el concepto de soberanía. Este concepto está ligado a la actitud y aptitud para mandar, es decir, está ligado al concepto mismo de Estado. Es el poder supremo del Estado dentro de las fronteras de la nación, y es que soberanía no es otra cosa que el poder, tanto activo como pasivo, su actuación y su posibilidad de actuar.
En una interesante disertación, el filósofo político nos presenta el origen, el devenir histórico y el concepto acabado de soberanía, carácter fundacional del Estado, y en última instancia, contenido primigenio de la integración y sus procesos alternativos en este siglo XXI.
En la página web www.idea.gob.ve ya están disponibles las clases del Curso de Ampliación sobre “Injerencia Imperial y Procesos Alternativos de Integración Latinoamericana”, que se dictan en la Escuela Superior Internacional (ESI) de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).

lunes, 28 de septiembre de 2009

Caracas, Je t’aime

Miguel Ángel Pérez Pirela

Hay quienes miran hacia el norte, quienes contemplan suspirando ciudades como París o Roma. No los culpo. Pero aquí abajo, abajo, al sur, como dice Benedetti, está Caracas, nada más y nada menos, que tú, Caracas.
A veces pienso que si pudiéramos por arte de magia colocar la Torre Eiffel parisina o acaso el Coliseo romano justo ahí, donde se encuentra nuestro monumento por antonomasia, el Ávila, ni siquiera se verían de lo ínfimo que se nos mostrarían, a nosotros, los que tenemos la dicha de vivir en Caracas.
Y no escribo estas líneas, ni hago estas comparaciones, por mera malacrianza de la imaginación. Quien les escribe estas frases pasó más de una década, feliz década por cierto, en esas “parises” o “romas” lejanas de las que hablo y, no hay duda, el Ávila es el monumento más exuberantes, más Caribe, más verdadero que he visto en capital alguna.
Ese Ávila que, como por arte de magia, nos separa de un Caribe que, visto desde Caracas es una promesa. Ese Caribe que sólo podemos intuir desde el caos caraqueño a través del cielo, ese Caribe que se nos refleja en el cielo y que podemos, finalmente, ver triste, callado, oscuro, o resplandeciente en los días soleados, felices, exuberantes que, por cierto, en estos lares son muchos. Como decía Gabriel García Márquez hablando de estas tierras, fotografiando con palabras el “cielo alto y estrellado del Caribe”.
No diré entonces sólo “je t’aime París”, como lo expresa esa película que le rinde tributo a esa ciudad que quiero y extraño tanto. Yo digo ahora y más bien, expreso ahora y sin temor, y sin ánimo de ofender a nadie: “Je t’aime Caracas”, Te amo Caracas.
Contigo me pasa algo que un día le leí a Jorge Luís Borges a propósito de Buenos Aires. Decía él “yo extraño a Buenos Aires, sobre todo cuando estoy en Buenos Aires”. Lo parafraseo, pero desde el Caribe: Te extraño Caracas, sobre todo, ahora que te escribo desde aquí, desde esta ciudad alta y estrelladas de nuestro Caribe revolucionado.
Ciudad que, como el cielo del que hablaba antes promete, que si algo ha de suceder de nuevo en el mundo sucederá desde el sur, desde Venezuela, desde Caracas. Aunque sea un lugar común, lo evoco y habito, como dice nuestro himno nacional: “Seguid el ejemplo que Caracas dio”.
Si alguna vez como continúa el himno la “América unidad existirá en nación”, el Ávila, Caracas, nosotros, seremos de los primeros en admirarla.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

(VIDEO) Curso Procesos de Integración y Cooperación Alternativos (Clase 1)

Miguel Ángel Pérez Pirela. Clase 1.

Con el fin de dar inicio al curso, el Dr. Pérez Pirela utiliza la poesía latinoamericana para introducirnos en el pensamiento de Manuel Ugarte, pensador venezolano que desarrolló en sus estudios los conceptos de Patria Grande, Conciencia antiimperialista y socialismo.
De este modo, nos acercamos desde la filosofía política a la definición moderna de Estado nación como concepto fundamental para entender la obra de Ugarte, en el marco de una crítica profunda a la división política en America Latina, el imperialismo norteamericano y las clases dominantes.
En la página web
www.idea.gob.ve ya están disponibles las clases del Curso de Ampliación sobre “Injerencia Imperial y Procesos Alternativos de Integración Latinoamericana”, que se dictan en la Escuela Superior Internacional (ESI) de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA).

lunes, 21 de septiembre de 2009

Caracas, ciudad luz

Miguel Ángel Pérez Pirela

Una de las diferencias fundamentales entre una ciudad liberalista y otra socialista es la que tiene que ver con la cuestión del espacio público.
Mientras que en una ciudad liberalista el espacio público es reducido al mínimo para dar paso a una óptica privada, en una ciudad socialista éste es respetado y acompañado.
Ello se ve reflejado no solamente en el tema del latifundismo urbano, sino también en aquellos espacios públicos que todavía siguen siendo tales: plazas, avenidas, parques.
Son tan excluyentes dos campos de golf en el mero centro de una ciudad como Caracas, como aquellas plazas, avenidas o parques sumergidos en la más profunda oscuridad.
En ambos casos se trata de una exclusión directa de la mayoría de los ciudadanos caraqueños de sus espacios públicos.
El resultado es dramático: los campos de golf terminan siendo lugares céntricos, verdes y tranquilos para el disfrute de una grosera minoría en la cual se gasta el agua de la ciudad para mantenerlos verdes, y mucha electricidad en sus cercas para mantenerlos exclusivos, es decir, excluyentes.
Pero, por otra parte, también muchas plazas, avenidas y parques de nuestra ciudad, se mantienen en las manos de una minoría de delincuentes que, aprovechando la ausencia total de luz, hacen suyo lo que debería ser de todos.
Para subsanar el gravísimo problema del latifundio urbano se requiere una fuerte voluntad política que aplique las leyes en pro de todos.
Para subsanar la ausencia de espacios públicos que excluyen a los ciudadanos se requiere simplemente de LUZ.
Mientras que el proceso de justa expropiación presupone una cierta complejidad, hacer de las plazas, avenidas y parques, lugares de todos, requiere simplemente de servicio eléctrico.
Dicho de manera todavía más tajante, no hay ciudad socialista donde no haya iluminación.
Los terratenientes urbanos comparten por ello con los delincuentes una misma intuición: el negocio está en excluir a la mayoría de los espacios públicos, unos a través de cercas de electricidad, otros a través de la ausencia del servicio eléctrico de iluminación.
Por todo ello es fácil concluir que donde no hay luz, no hay socialismo. Utilicemos pues nuestra electricidad no más para proteger los campos de golf, signo y símbolo del triunfo del neoliberalismo en nuestra ciudad, sino más bien para iluminar nuestros espacios urbanos convirtiendo finalmente lo que es de algunos, en un patrimonio de todos los caraqueños.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Caracas dividida

Miguel Ángel Pérez Pirela

Un día cualquiera, como por arte de magia, un muro comenzó a penetrar por entre las calles de una ciudad, subió por encima de sus edificios separando incluso apartamentos, siguió por parques cortándolos en dos, pasó por rieles obstaculizando el paso de trenes, dividió personas, familias, ciudades, países.
Berlín de la noche a la mañana quedó inexorablemente dividida. Todos hablaron de eso y continúan haciéndolo, convirtiendo este fatídico hecho en un hito histórico de lo que no se debe hacer.
Pero aquí abajo, en el sur del mundo, fenómenos de división de ciudades han venido dándose, claro está, no con la espectacularidad que caracterizó el muro de Berlín, pero sí con una paulatina eficacia que ha terminado por dejarnos el triste resultado de una ciudad dividida.
No es raro que una ciudad pueda estar dividida por un río en, por ejemplo, la ribera izquierda y la ribera derecha, como en el caso de París. El problema está cuando la división entre Este y Oeste de una ciudad obedece a diferencias de clases.
De hecho, ni siquiera es verdad que nuestra Caracas está dividida territorialmente en Este y Oeste, como suele pensarse, pues en el Este existen zonas populares, y en algunas partes del Oeste residencias de clase media. Esa bendita división territorial no es nada más que un eufemismo para tapar las groseras diferencias sociales de una metrópolis como lo es Caracas.
Quien vive en el Este pareciera sentirse orgulloso de su ubicación geográfica, al punto de limitar su movilidad diaria exclusivamente a esa zona. Quien vive en el Oeste es prácticamente excluido en su libertad de movimiento por los habitantes y policías del Este.
Pero las aberraciones semánticas no terminan aquí. Incluso en nuestro castellano infiltramos palabras que, en las acepciones que los mismos caraqueños le dan, nos hablan de marcadas diferencias sociales.
Es así como no es lo mismo un “colina” que un “cerro”. Mientras que en el estricto sentido geológico se trata de la misma realidad, resulta que en las “colinas” viven las familias pudientes, y en los “cerros” viven los pobres.
Y la lista de celebraciones de las diferencias sociales a través de las palabras no termina aquí. Mientras que en otras ciudades de Latinoamérica “urbanización” y “barrio” son meros sinónimos, en nuestra Caracas, las primeras son habitadas por las clases pudientes y las últimas por los excluidos.
Caracas, caramba Caracas, sigues dividida, tristemente dividida entre “Estes” y “Oestes”, “colinas” y “cerros”, “urbanizaciones” y “barrios”. Caracas, amada Caracas, te pareces más a la Berlín de la guerra fría de lo que tú misma quisieras.

domingo, 6 de septiembre de 2009

¿Caracas liberalista?

Miguel Ángel Pérez Pirela
¿Puede una ciudad ser socialista o liberalista?
La pregunta me estuvo rondando durante un cierto tiempo hasta que por fin creo haber encontrado la respuesta. Ahora se me presenta como evidente lo que hace unos días me parecía una especie de misterio: ¡claro que una ciudad puede ser socialista! Ello sucede cuando la lógica a partir de la cual se organiza la misma incluye valores sociales por encima de aquellos individuales.
Claro, para hacer de una ciudad como Caracas una ciudad socialista, debemos aceptar y comprender que la misma fue organizada en el pasado a través de una lógica neoliberalista.
Nuestra querida Caracas fue estructurada, a partir del siglo XX, según un indudable modelo neoliberal cuyo caballo de batalla era ese individualismo que soñaba con una situación ideal en la cual cada caraqueño sería feliz en la medida en que pudiera trasladarse por toda la urbe en la soledad individualista de su automóvil.
Fue de ese modo que dicha lógica dejó rápidamente de tomar en cuenta, incluso al individuo neoliberal montado en su auto, para pensar más bien en el auto y el negocio que éste representa: la ciudad fue estructurada, diseñada, pensada, única y exclusivamente en función de la maquina de transporte y no del hombre que habría de transportarse: la autopista mató el bulevar.
Todo ello no sólo obligó al caraqueño a soñar con un carro desde varias perspectivas: como señal de su éxito individual, como medio de transporte privilegiado, como burbuja que lo encierra en el encanto de su música preferida, su soledad soñada y, sobre todo y más que todo, su separación de “los otros” que como lo expresaba el filósofo Jean Paul Sartre “son el infierno”.
Pues el infierno resultó ser el individuo mismo encerrado en una especie de cárcel, en la cual se ha convertido su auto, y varado en una cola interminable que resume el principio “suicidarlo” del individualismo neoliberal: si todos hacemos egoístamente todo lo que se nos venga en gana en nombre de una libertad neoliberal sin límites, nadie terminará haciendo nada. Si todos queremos trasladarnos en el individualismo de nuestro auto, nadie podrá hacerlo.
Al parecer esa lógica de pensar una ciudad a partir de una visión netamente neoliberal, estructurada a partir del “yo” y no del “nosotros”, parece haber hecho de la ciudad de los techos rojos, de la ciudad de a pie, un estacionamiento gigante al aire libre en el cual los únicos felices son aquellos seres que decidieron utilizar sus piernas.

domingo, 30 de agosto de 2009

Alimentación como instrumento de dominación (II)

Miguel Ángel Pérez Pirela

Hoy día nos encontramos delante de una postura capitalista y neoliberal que reduce el alimento a mera mercancía.
De hecho, notamos una actividad alimentaria que, de más en más, es acaparada por la industria agroalimentaria y que coloca la sociedad en una posición de pasividad en relación a las modalidades que han de ponerse en práctica y vivirse en el mundo de la alimentación.
Como lo afirma Poulain, en su obra "Sociologies de l’alimentation", las cada vez más grandes cadenas de alimentación con sus enormes ciclos de distribución, aunados a una concentración y monopolización de las actividades que realizan, “separan los consumidores del origen natural de los productos, los cortan de su ambiente social tradicional”.
A partir de 1930 a nivel planetario cambios sociológicos sin precedentes modificaron los modos de vida y sobre todo trastocaron fundamentalmente los lazos que unían los consumidores a los alimentos: producción, transformación y comercialización alimentaria organizaron definitivamente, estructuraron y dieron ritmo a la sociedad rural; los paisajes mismos de los países se transformaron a lo largo de los ciclos de producción; el alimento se convirtió poco a poco en simple mercancía, y la gran distribución da nacimiento al consumidor; al inicio de los años 1960, los supermercados hacen su aparición y toman, en una generación, una posición dominante.
Como consecuencia de la perdida de contacto con la filiar de producción, el alimento se transforma en un simple objeto de consumo sobre el cual reinan los ‘jefes de productos’ y los ‘especialistas en marketing’.
De todo ello surge un fenómeno tan sintomático como el de el hambre: “Comida en abundancia, pero de menos en menos identificada, conocida y sobre todo de más en más angustiante".
Se deja de un lado el hecho que comer es también un acto que une al hombre con la naturaleza, con lo real. La cocina y las costumbres de mesa de una sociedad son una manera original de organizar las relaciones entre la naturaleza y la cultura. Industrializada, la comida suscita interrogantes, que pueden rápidamente transformarse en angustias. ¿De dónde proviene ésta? ¿De cuáles transformaciones fue objeto? ¿Por quién fue manipulada?
Estamos hablando entonces de una separación cada vez más neta entre el hombre y su alimento que se ve reflejada en un desconocimiento de eso que se está comiendo. Dicho desconocimiento afecta de forma directa la percepción del consumidor en relación a eso que come, dando como resultado natural una desconfianza en los productos alimentarios.
Ello se radicaliza a la luz de los escándalos que, a partir de los años setenta se han ido dando: en 1968 los movimientos ecologistas ya criticaban la “comida industrial”; en 1970 el ternero y el pollo con hormonas están en el tapete; en 1996 la crisis de la vaca loca y en el 2006 los temores de la gripe aviaria.
En fin, Como lo comenta Fischler en su libro El omnívoro, “Si no sabemos eso que comemos, no sabremos en qué nos transformaremos y no sabremos quiénes somos”.

domingo, 16 de agosto de 2009

Alimentación como instrumento de dominación (I)

Miguel Ángel Pérez Pirela
Plantea Bourdieu “Eso que me gusta y eso que encuentro bueno es, de hecho, eso a lo que estoy acostumbrado a comer; eso que consume mi clase social de origen”. La gastronomía es entonces reenviada a un proceso de distinción, a partir del cual las elites afirman su diferencia con relación a las otras clases”.
Es innegable que uno de los signos de diferenciación entre las clases está determinado, no solamente por eso que se come, sino también por cómo y dónde se come. Es erróneo por ello pensar que se pueden realizar elecciones culinarias y dietéticas sólo a partir de una supuesta autonomía contemporánea. Eso que comemos depende de fuertes determinaciones sociales, no sólo a nivel cultural, sino también a nivel económico y social: “En los años de 1940, en los Estados Unidos, Lewin mostró que la consumación de un producto y, de forma más general, las elecciones alimentarias no dependen de decisiones individuales, sino del resultado de una serie de interacciones sociales. Para que un alimento sea consumido por un individuo, es necesario que el mismo llegue a él”.
Ese punto es esencial para el análisis filosófico-político, sociológico o incluso moral de la alimentación. El proceso que permite a un alimento llegar hasta la mesa de quien lo come es arduo y complicado. El mismo depende de una serie pasos, pero también de muchos intereses.
Según Poulain “Los análisis de los movimientos que atraviesan el espacio social alimentario (deslocalización y relocalización, de la alimentación, transformación de las prácticas, desarrollo de la obesidad, exacerbación de los sentimientos de crisis…) muestran cómo la necesidad biológica de comer y la expresión del hambre son socialmente modeladas” […] La alimentación… es siempre a la vez socialmente construida y biológicamente determinada. Los modelos alimentarios aparecen como el resultado de una larga serie de interacciones entre lo social y lo biológico, como la agregación compleja de conocimientos empíricos.
Desde la siembra, cosecha o producción de un alimento, pasando por su distribución y, más tarde su venta, el servir un plato de arroz en una mesa cualquiera implica un sistema que no puede ser pasado por alto. Sistema a partir del cual pueden, por una parte satisfacerse las necesidades de un pueblo o sociedad o, por otra, hacerlo dependiente de normas de producción y distribución impuestas. De hecho, es innegable que fenómenos alimentarios acaso inexplicables, a nivel de desigualdad de la distribución de los alimentos y de la calidad de los mismos, son en ocasiones producto de dicho sistema.
A la luz de los antes dicho, cómo explicar, por ejemplo, el hambre en ciertas regiones del planeta. El hambre es, claro está, un hecho biológico, pero también un fenómeno social, político y sobre todo moral. Audrey Richards “considera que el hambre es el principal factor que determinante en las relaciones humanas, primero que todo en el seno de la familia, y más tarde en los grupos sociales más amplios, el pueblo, un grupo de edad o estados políticos”.
Todo ello nos permite entonces comprender la importancia y el rol que posee la alimentación en las relaciones humanas. La misma estructura al individuo en ámbitos tan trascendentales que tocan, por ejemplo, la alimentación que la madre ofrenda al hijo que – de hecho educa y forma en él una identidad – hasta la utilización de la misma como un arma mortal de guerra en conflictos entre pueblos.

jueves, 13 de agosto de 2009

Honduras: La relatividad del tiempo

Miguel Ángel Pérez Pirela

Tal como lo demuestra Einstein el tiempo es relativo. Pero ello no es sólo cierto para las leyes de la naturaleza. En la realidad política también el tiempo es relativo y nada nos demuestra más este hecho que el caso del golpe en Honduras.

Tiene razón la escolástica cuando define el tiempo como “Distentio animae”, es decir, la distensión del alma, que dicho de otro modo deja claro que el tiempo es subjetivo y depende de la percepción que de éste tenga quien lo viva: el tiempo es por ello una experiencia relativa, por el mismo hecho de ser una experiencia subjetiva.

En este sentido, podríamos preguntarnos ¿tiene el presidente constitucional de Honduras, Zelaya, la misma concepción del tiempo político que el Dictador Micheletti? Evidentemente no.

Quien da un golpe de Estado, sacando a un presidente de las fronteras de su país, e impidiendo por todos los medios que éste regrese, y con su presencia restablezca la constitucionalidad, no busca otra cosa que detener los relojes de la política para fraguar su hegemonía golpista, su status quo impuesto.

No cabe duda: el tiempo paralizado juega a favor de Micheletti y Romeo Vásquez. De ahí el hecho de que la táctica de los relojes parados por la negociación en Costa Rica jugaron indudablemente a favor del golpe, de sus coautores y patrocinantes.

Es bajo esta premisa que debe entonces interpretarse el testarudo intento del gobierno de Obama, a través de su instrumento político, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, de averiar los relojes de la historia, mediante una negociación que se fue extendiendo de más en más en su duración, hasta hacer perder segundos, minutos, horas y días que para el tiempo político de Zelaya valían oro.

De lo antes dicho se evidencia que los días de la mediación, sumados a las ulteriores 72 horas, no pueden entenderse, sin tomar en consideración que dentro de las fronteras hondureñas, la misma funcionó como cortina de hierro que no dejaba ver que esos instantes perdidos por una pseudo negociación eran acompañados por represión, amedrentamiento, dictadura.

El problema no es entonces que el Departamento de Estado aplique siempre las mismas recetas. El problema no es ni siquiera que no terminemos de aprenderlas. El problema ahora es que los golpistas seculares del Departamento de Estado entendieron que los nuevos golpes de Estado en Latinoamérica se fraguan manipulando a su merced, ya no más el tiempo de las armas, sino más aún el tiempo político.

Se manipula entonces ese tiempo político, cuando se eterniza un golpe de Estado con mesas de negociación, falsos pronunciamientos y cantinfladas diplomáticas.

Un tiempo preciso, se perdió pues, en Honduras, aupado por aquellos que todavía creen que los Estados Unidos pueden ayudar en algo las democracias latinoamericanas. Tiempo que no fue pensado más como definitivo jaque mate, sino más aún como jaque. Tiempo paralizado, transformado en advertencia, en mensaje para el ALBA.

Por lo pronto el resultado es preocupante: un presidente democráticamente electo en la frontera de su país jugando con lo que, parece ser, la espada de Damocles de los procesos de transformación sociopolítica latinoamericana: El tiempo político.

domingo, 2 de agosto de 2009

El liberalismo paternalista

Miguel Ángel Pérez Pirela

No hay duda: detrás del aparente “Estado débil” del liberalismo se encuentra un despótico “Estado fuerte” que trabaja para el mercado. Dicho Estado en sus propuestas políticas aplica de más en más un mínimo de redistribución social y de intervención en el mercado, y un máximo de intervención policial y procesos jurídicos.
Esta corriente viene catalogada como «liberal» en cuanto estableciendo un mínimo de intervenciones en el plano de los cambios económicos da lugar al crecimiento del mercado privado y, por ende, al incremento del capital privado. Desde este punto de vista el Estado se presenta como un Estado débil.
El problema está en que por otra parte se desarrollan políticas estatistas que presuponen una exagerada intervención estatal, y que se ven reflejadas en la acción contra la inseguridad, a través de políticas de mano dura policial y de leyes fuertemente punitivas que hacen del Estado un Estado fuerte.
Por otra parte, los proyectos de privatización de la educación ofrecen, por ejemplo, ventajas a los intereses individuales, obligando al Estado a no encaminar políticas perfeccionistas miradas a «educar ideológicamente» a los individuos, lo que para el libertarismo significaría dejar intactas sus libertades. A través de estas medidas el Estado sería entonces de nuevo Estado débil.
Pero por otra lado son invertidas grandes cantidades de dinero para preservar las «garantías» en relación a la «soberanía del Estado», a través de la compra o producción de armas de guerras y la puesta en práctica de duras políticas de inmigración, medidas a través de las cuales los individuos y el mercado son asegurados contra el peligro de una inestabilidad que venga del exterior. Podemos decir sin lugar a dudas que estas medidas hacen y presuponen entonces un Estado fuerte.
Podríamos hablar entonces de un proceso contemporáneo a través del cual nos vamos acercando cada vez más a la creación de una definición de Estado que en sí misma posee dos términos aparentemente incompatibles: liberalismo paternalista. Dicho Estado reposa en una concepción “negativa” de la libertad y los derechos individuales.
De todo esto surge entonces la mezcla de un Estado débil y un Estado fuerte, liberal y conservador que se transfigura sólo para asegurar la libertad del mercado (liberalismo) y suprimir los efectos negativos en la esfera social (paternalismo) a través de duras políticas de control judicial y policial. En teoría, un Estado débil que libere el mercado y un Estado fuerte que luche contra los posibles peligros que vengan de las víctimas de dicho mercado.
Todo esto lleva en definitiva al hecho que, como lo expresa Alasdair MacIntyre en "Tras la Virtud", “la política moderna se ha convertido en una guerra civil continuada por otros medios”.
Es cierto entonces lo que afirma Charles Taylor en su "Ética de la autenticidad": “no podemos abolir el mercado, pero tampoco podemos organizarnos exclusivamente mediante mercados”. De llevar a cabo políticas liberalistas fundadas únicamente en el mercado y el capital iremos irremediablemente a un modelo fundado en la fragmentación social y el individualismo.
Para terminar es necesario recordar a todos aquellos que ven el mercado capitalista como un remedio contra el peligro que representa la tiranía del Estado que, hoy día, el peligro no lo constituye el despotismo del Estado, sino el individualismo del mercado, como exclusiva forma de vida de los seres humanos
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domingo, 26 de julio de 2009

¿Existe investigación sociopolítica desde la revolución?

Miguel Ángel Pérez Pirela

Todos hablamos de “socialismo del siglo XXI”, “democracia participativa y protagónica”, “desarrollo endógeno”, “nueva geometría del poder”, etcétera... La pregunta es: ¿alguien ha definido sistemáticamente dichas categorías? ¿Acaso podemos seguir creyendo que la indefinición teórica de la revolución hace parte de su definición?

Hay que traer por ello a la discusión en torno a la realidad y la perspectiva de la Revolución Bolivariana las tres misiones fundamentales del investigador, el académico: la primera, generar los saberes y conocimientos referentes al ser humano como ser social o ser individual; la segunda, formar a otros ciudadanos (¿Quién está formando a nuestros ciudadanos después de diez años de Revolución?); y la tercera, aportar la sustancia de las orientaciones y decisiones en las políticas públicas.

Nosotros hablamos cotidianamente desde la revolución de la formación socio-política. Pero, ¿Formación de qué contenido? ¿A quiénes se va a formar? ¿Con cuáles formadores? ¿Formadores que fueron formados por quién? De hecho, ¿Dónde se encuentran nuestros centros de investigación sobre y desde la Revolución Bolivariana? ¿Dónde se encuentran nuestros tanques de pensamiento?

Ya basta de querer resolver el problema “intelectual” de la Revolución Bolivariana con salas situacionales. ¿Cuántas salas situacionales existen por ministerio? ¿Cuál es el resultado? La dictadura de la coyuntura. La dictadura del hic et nunc, el aquí y el ahora. El célebre “pan para hoy y el hambre para mañana”, pero ahora desde el punto de vista semántico, epistemológico, científico-social, científico-académico. Es necesario plantearnos entonces, la creación de centros de investigación científico-sociales socialistas, Bolivarianos, progresistas, de izquierda... Son necesario, ¿dónde están?

Existe el Centro Internacional Miranda (CIM), existe el Instituto de Altos Estudios Diplomáticos Pedro Gual, existe el Instituto de Estudios Avanzados (IDEA) y existen los pos-grados que ofrece la Universidad Bolivariana. Pero, en la mayoría de los casos, estos centros de pensamiento están desprovistos de investigadores de planta, resumiéndose éstos a personal contratado, asesores y estudiantes. No podemos darnos el lujo de seguir reflexionado en términos de individualidades, por muy geniales que sean; tenemos que comenzar a estructurar, primero que todo, centros de investigaciones con investigadores jóvenes, con investigadores que se formen en alto nivel, con investigadores que convivan con las comunidades, con investigadores que sean investigadores de planta, y no solamente asesores, invitados o estudiantes.

Una vez que se creen los centros de investigación que contrarresten la hegemonía de la investigación por parte de la derecha, podríamos entonces erigir una segunda propuesta bien empírica: estructurar redes de centros de investigación. Tenemos suficiente talento humano e intelectual, pero no están estructurados en centros que investiguen; no solamente que hablen sino que escriban y que formen; que tengan revistas académicas; que tengan impacto “granacional”, que convivan con las comunidades, como también con organismos internacionales. Todo esto proveerá las condiciones estructurales necesarias para que se pueda investigar realmente a partir de lógicas socialistas y no de meros individualismos.

domingo, 28 de junio de 2009

Honduras: Historia de una urnas que llevaron a un golpe

Miguel Ángel Pérez Pirela

Decía el filósofo alemán Friedrich Hegel que la historia no le ha enseñado nada a nadie. Al ver lo que ha venido ocurriendo en Honduras en la última semana parece ser cierto.
El domingo 28 de junio de 2009 la región se despertó consternada por lo que, en un primer momento, pareció ser un deja vu. La historia, esa inclemente historia latinoamericana y caribeña del siglo pasado, se nos mostraba a través de las pantallas televisivas, viva, entera, resucitada.
Una vez más un presidente amordazado y sacado por militares de su residencia; una vez más soldados cuasi adolescentes tomando las calles; una vez más una constitución desconocida por las elites locales; una vez más el silencio mediático internacional; una vez más un avión que se lleva a un presidente electo…
Pero no nos engañemos: ese golpe de estado no fue perpetuado el domingo 28 de junio. Se trató de un “golpe lento” que comenzó días antes, delante del silencio de las organizaciones internacionales y los oligopolios mediáticos.
Ese golpe de estado, antes de ser militar, fue técnico, jurídico, político. El mismo había comenzado días antes con un Congreso y una Corte Suprema que se dieron el lujo, en pleno siglo XXI y sin protestas mayores, de decidir “democráticamente” y amparados en la “separación de poderes”, que las Fuerzas Armadas de Honduras no estaban ya subordinadas a su Comandante en Jefe, el presidente Zelaya. Si esto no era ya un golpe de estado de facto, alguien debiera explicarnos qué fue.
La historia latinoamericana nos muestra que detrás de todo golpe de estado se encuentran las razones y excusas más absurdas que puedan imaginarse. En este caso, el presunto motivo que llevó al mismo fue la voluntad del presidente Zelaya de proponer una consulta sobre la posibilidad de colocar una “cuarta urna” de votación en las próximas elecciones.
Consulta popular que, por cierto, no poseía carácter vinculante frente a la institución electoral hondureña, y que se limitaba a una simple encuesta, pero esta vez propiciada desde el poder ejecutivo. Encuesta que quería indagar sobre la opinión de los hondureños en relación a la realización de una constituyente. Opinión que, de ser positiva, se le daría simplemente como propuesta a un poder legislativo en manos de la derecha “oposicionista” hondureña. Congreso que, al final de todo, habría de decidir sobre la plausibilidad de una eventual constituyente.
¡Vaya razón para un golpe de Estado!
El resultado de la propuesta de esa “cuarta urna” fue, nada más y nada menos, el secuestro de un presidente democráticamente electo; la deportación a Costa Rica del mismo (donde por cierto se dejó tirado en la pista de un aeropuerto); el cierre del estatal canal 8 y el corte de la señal de otros muchos medios de comunicaciones nacionales e internacionales; la desactivación del servicio eléctrico nacional; el secuestro de la canciller, políticos y embajadores; la suspensión de unas elecciones nacionales; la suspensión del servicio telefónico y la persecución de ciudadanos hondureños.
En el fondo, como lo afirman los golpistas civiles y militares, éstos no le temen a esa cuarta urna electoral. Es verdad: no le temen a esas urnas, le temen a lo que se hubieran encontrado dentro de las mismas si se hubiera dado la votación.
Por no querer distribuir el material electoral y desobedecer al poder ejecutivo, el presidente mismo Zelaya, destituyó al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Romeo Vásquez, y aceptó la renuncia del ministro de Defensa, Edmundo Orellana. Por insistir en distribuirlo, el presidente Zelaya, días antes del golpe militar, estaba por ser destituido por los poderes civiles conservadores.
La historia de un golpe anunciado se volvió a repetir: mientras los golpistas militares reprimían, los golpistas civiles sacaban de no se sabe dónde una carta de renuncia del presidente, negada por el mismo Zelaya desde Costa Rica. Dicha carta falsificada fue más que suficiente para que el presidente del Congreso Nacional Roberto Micheletti, fuera designado presidente de facto por el poder legislativo. A pesar de esto, los diputados golpistas siguen jalando por los cabellos leyes, normas y artículos de la constitución para justificar una inhabilitación o destitución de Zelaya que les de segundos más de vida al gobierno de facto.
Todo está ahora en manos de las organizaciones internacionales y su capacidad de reacción; en un rotundo pronunciamiento de los Estados Unidos; en la ofensiva de los países progresistas de la región; pero sobre todo y más que todo en el pueblo.
De hecho, acaso Hegel podría equivocarse. Quizás ese pueblo hondureño revierta la fatídica historia como, el 13 de abril de 2002, lo hizo el venezolano.
De no ser así los relojes de la región se retrazarían de, al menos 30 años, cuando el “patio trasero” de los Estados Unidos era regado por gorilas golpistas con la sangre de nuestros pueblos.

lunes, 22 de junio de 2009

El “Hiperliderazgo”

Miguel Ángel Pérez Pirela
Desde el terreno de la revolución estamos produciendo, o más bienreproduciendo, un fenómeno que le criticamos a diario a la oposición:estamos tomando los medios de comunicación como el campo privilegiado detodo diálogo posible. Incluso entre los revolucionarios.
Criticamos y criticamos y criticamos la tan sonada guerra mediática, yresulta que cuando tenemos que entender el alcance, dimensión ytrascendencia de un evento entre obreros de las ideas, como el que se dioel pasado 2 y 3 de junio en el Centro Internacional Miranda, lo hacemosteniendo como única fuente los medios de comunicación.
Ahora resulta que el evento que tuvo lugar entre comprometidosintelectuales revolucionarios a carta cabal, se resume en una reunión de“presuntos chavistas” cuyo tema principal fue el “hiperliderazgo” deChávez. En otras palabras, fue más fuerte lo descrito por los mediosprivados sobre el evento de intelectuales que la realidad misma delevento.
Notamos con preocupación el impacto determinante en el ápice del poder delresumen sobre el evento realizado por la Cadena Capriles, a través de suDiario Últimas Noticias, El Nacional, o el Diario VEA: “CriticanHiperliderazgo de Chávez en el proceso”, 4/06/09, Últimas Noticias;“Héctor Rodríguez: Liderazgo de Chávez no opaca”, 5/06/09, ÚltimasNoticias; “Descartan que liderazgo Chávez afecte el proceso”, 10/06/09,Últimas Noticias; “PSUV guarda silencio ante críticas, 11/06/09 ÚltimasNoticias; Aliados advierten al gobierno que las dadivas no compranconciencia”, 14/06/09, El Nacional; “El mapa de hoy”, 06/06/09, Un Granode Maíz.
Impacto que desdeña, contradice e incluso irrespeta, no sólo a lorealmente dicho por esos trabajadores de las ideas en el seno del evento,sino también, a lo que fuera del mismo, y a posteriori, fue claramenteexpresado por un Luis Britto García, un Rigoberto Lanz y mi persona ennuestras respectivas columnas, así como también un Vladimir Acosta en susprogramas radiales.
A pesar de que dichas personas estuvieron, entre otras, participando en elevento y dieron fe, a través de sus reflexiones escritas y orales de losalcances temáticos del mismo, al parecer no fue lo suficientementeespectacular, impactante o relevante para contradecir la fijaciónmediática sobre uno de los muchos temas abordados por algunos de losparticipantes: El “hiperliderazgo”.
A quién le conviene que no se diga que en el evento se habló también de:PSUV, ¿instrumento político revolucionario?; ¿El Estado heredado es elnuevo estado revolucionario?; ¿Cuál es el papel de los medios decomunicación en la revolución?; el caracter de la Revolución Bolivariana;La participación popular; la reflexión crítica como instrumento de avancerevolucionario…
La suspicacia nos embarga entonces: “cui prodest scelus, is fecit”/"Aquela quien el crimen favorece es quien lo ha cometido". Dicho de otro modo:¿A quién le conviene que se diga que una “elite” de “intelectuales” sereúnen “egocéntricamente” para criticar el “(hiper) liderazgo” delPresidente Chávez”?
Súbitamente nos vienen dos respuestas: al “oposicionismo” que quieredebilitar dicho liderazgo; o a una parte del “chavismo” que quiereescudarse de las críticas detrás del Presidente Chávez.

domingo, 14 de junio de 2009

La crítica

Miguel Ángel Pérez Pirela


Al inicio del evento “Intelectuales, Democracia y Socialismo”, celebrado el pasado 2 y 3 de junio, alguien que no recuerdo dijo: “después del encuentro y lo que del mismo surja quiero ver al guapo o guapa que, a la luz de las reflexiones surgidas, nos tilde de contrarrevolucionarios”.

Hay que tener coraje, mucho coraje, para decir que Vladimir Acosta, Ernesto Villegas, Luis Bonilla Molina, Emir Sader, Luis Damiani, Iraida Vargas, Luis Britto García, Santiago Arconada, Rigoberto Lanz, Miguel Ángel Pérez Pirela, Carmen Bohórquez, Víctor Álvarez, Roberto Hernández Montoya, Judith Valencia, Roland Denis, Fausto Fernández, Filinto Durán, Mario Sanoja, Javier Biardeau, José Luis Pacheco, Arístides Medina Rubio, Aram Aharoniam, Guillermo García Ponce, Miguel A. Contreras, Eva Golinger, Gonzalo Gómez, Vladimir Blazo, Roberto López, Rubén Reinoso, Nieves Tamaroni, Rubén Alayón Montserrat, Paulino Núñez, Juan Carlos Monedero, Marta Harnecker y Michael Lebowitz, son: “chavistas sin Chávez”, “saltadores de talanquera”, “tapujos de socialistas pero antichavistas”, “aficionados de la política, irresponsables”,  “infiltrados por los servicios oligarcas, “de ideología pequeño burguesa”, diletantes al servicio de los oligarcas…”.

Y aunque parezca increíble esto fue dicho a propósito de este evento histórico. No se defiende aquí a los organizadores del evento, tampoco a cada ponente del mismo. Lo que se defiende es el fenómeno como tal. Si algo debe ser defendido. El hecho fue simple: primero, fueron convocados importantes trabajadores de las ideas, en su gran mayoría venezolanos; segundo, asistieron;  y tercero, se expresaron con una rotunda claridad y sinceridad sobre la Revolución. El resultado es más que conocido por muchos, una reflexión crítica, reflexión sincera, reflexión revolucionaria sobre un proceso que ya tiene 10 años de edad. Reflexión desde la revolución, precisamente a la revolución. Al fin y al cabo, Reflexión.

Nadie se eternizó en recordar los avances, progresos y milagros de este proceso. Todos los que estaban ahí lo hacen a diario a través de sus artículos, sus libros y sus conferencias. A través de sus vidas. Pero tampoco se le dio espacio a la crítica contra el “oposicionismo”. La ocasión era demasiado preciosa como para perdernos en la mera reacción. Se aprovechó el poco tiempo y el gran espacio para hacer una radiografía reflexiva.

De hecho, es un deber moral hacer un llamado de atención a aquellos que creen que los intelectuales sólo están allí para echar chistes cultos o hacer reír a la élite. O a otros que piensan que los intelectuales sólo existen para criticar y reaccionar de frente a la derecha y sus invitados exógenos. Todo ello está bien. Pero el intelectual también es aquel que con ideas, metodologías e instrumentos teóricos puede investigar, crear paradigmas y tratar de entender y comunicar ese milagro que los pueblos realizan a diario con sus acciones.

Realizar dicho trabajo teórico es por ello terreno fértil para la crítica, como instrumento que nos permite enderezar el camino y marchar con paso firme. Ser intelectual y no ser crítico es un contrasentido.

Hay quienes critican toda crítica que venga desde la revolución por un único y simple motivo: quieren mantener el monopolio de la crítica. En esto desgraciadamente se toca una parte del “oposicionismo” y una parte del chavismo.

Sorpresa: los guapos y guapas surgieron, no sólo desde la oposición, sino también desde la Revolución, y lo que es peor, diciendo exactamente lo mismo.

lunes, 8 de junio de 2009

La dictadura de la “ciencia” reaccionaria venezolana (II)

Miguel Ángel Pérez Pirela
Hay que repetirlo: en Venezuela vivimos en una dictadura mediática de las empresas privadas de la comunicación que atacan a todo aquel que ose tocar sus intereses y el de sus protegidos.
En los últimos tiempos una singular simbiosis se ha venido dando entre un grupúsculo oligopólico de científicos reaccionarios y las empresas privadas de comunicación. Alianza que, no cabe duda es histórica, y se devela como nunca antes de frente el pavor, por parte de las aristocracias científicas de nuestro país, a que se toquen esos privilegios que en el pasado los catapultaban como ciudadanos más importantes que otros.
Se trata de algunos venezolanos que se piensan ciudadanos al cuadrado y que desgraciadamente han monopolizado y capitalizado durante los últimos cincuenta años, por una parte, la gestión de la ciencia, y por otra, los medios de comunicación.
La oligarquía venezolana dueña de los medios de comunicación y sus protegidos mediáticos dentro de elites científicas, más allá de toda ética posible, ataca sin tregua, salvajemente y en manada, a todo aquel que se oponga, critique u opine contra su poder descomunal.
Ello lo hemos padecido la mayoría de los venezolanos “de segunda” (no propietarios de medios de comunicación ni protegidos por los mismos) en todas las salsas y modos posibles: lo vimos cuando partieron la pantalla en dos para realizar un golpe; cuando auparon y celebraron la paralización de PDVSA; cuando hicieron fiesta mediática con la toma de la Plaza Altamira; cuando lloraron a carcajadas el final de la concesión de RCTV; cuando elevaron al rango de mártires de la oposición a corruptos de trayectoria; y ahora lo vemos cuando defienden descaradamente a esos pocos científicos que, escudándose en su “oposicionismo” al gobierno, irrespetan en instituciones como el IDEA o el IVIC las leyes laborales y la deontología mínima de todo investigador.
Entre abril y junio de 2009 más de una treintena de falaces artículos, entrevistas y otros comunicados nacionales e internacionales han salido a la luz pública, atacando desde todos los frentes la gestión en Ciencia y Tecnología del Gobierno Bolivariano.
Gestión que a partir de 1999 le ha dado al país un verdadero Sistema Nacional de Ciencia y Tecnología, amparado en la creación de un Ministerio y todo lo que ello conlleva en términos de institucionalidad; una Ley Orgánica de Ciencia y Tecnología (LOCTI) con todos sus aportes desde el sector privado; inversiones que pasaron del 0,39% del PIB en 1999 a 2.9% en el 2008; gestión que aumentó el número de investigadores certificados de 1700 en 1998 a casi 7000 en el 2008; que envío un satélite de telecomunicaciones al espacio; que produjo el 85% del total de semillas certificadas de caraotas y frijoles; que instauró la Misión Ciencia como fuente millonaria de inversiones científicas; que incrementó la inversión en estudiantes de 669.109 en 1998 a 2.260.221 para el 2008; que creó e instaló en todo el país 653 Infocentros; que alfabetizó tecnológicamente a 451.981 ciudadanos en 2000 comunidades a nivel nacional; que aumentó las visitas a los Infocentros de 1 millón en el 2001 a más de 9 millones por año en el 2008…
Sí. Vivimos en una dictadura, una peligrosa, cotidiana y violenta dictadura de aquellos que nos obligan a escuchar lo que ellos quieren que escuchemos, a ver los que ellos quieren que veamos, a sentir lo que ellos quieren que sintamos. Y si la realidad se opone a ellos, peor para la realidad.

lunes, 1 de junio de 2009

La dictadura de la ciencia reaccionaria venezolana (I)

Miguel Ángel Pérez Pirela

Es cierto que en este país hay dictadura. Todos los días la mayoría de los venezolanos somos perseguidos por un grupo ínfimo de otros ciudadanos, que se piensan ciudadanos al cuadrado, que coartando la libertad de expresión de una mayoría, monopolizan y manejan a su antojo las armas de destrucción masiva más potentes que existen: los medios de comunicación.
Hoy día, la artillería mediática pesada apunta con ensañamiento a todo aquel que ose tocar, criticar o incluso dudar de los privilegios adquiridos por aquellos que se creen dueños y señores de la Ciencia y la Tecnología en el país. De hecho, una calumniosa campaña mediática sin precedentes se ha fraguado a raíz de un cambio de Ministro; del despido de un investigador en el IDEA, (por poseer dos trabajos a tiempo completo, ausentismo laboral y solicitar la compra en el IDEA de un producto que él mismo vendía en FUNDAMET); y por cumplimiento en el IVIC de la ley de jubilación a investigadores que también parecen ser ciudadanos al cuadrado exentos de toda legislación nacional.
He aquí algunas de las arremetidas mediáticas desde el 24 de abril hasta el 01 de junio de 2009: El Nacional, 24/04/09: Botaron a ex presidente del IDEA; El Nacional, 24/04/09: Fue sancionado por investigar; El Sol de Margarita, 06/05/09: No se salva ni la ciencia; El Nacional, 07/05/09: Rechazan destitución de científico; El Nacional, 07/05/09: Asovac rechaza despido del investigador Jaime Requena; El Tiempo, 11/05/09: En Venezuela se usan dos cristales para mirar la libertad de expresión; Melodía Estéreo 93.5 FM, 12/05/09: Entrevistado Dr. Jaime Requena; El Nacional,12/05/09: Réplica a la Fundación IDEA de Jaime Requena; El Universal, 12/05/09: ¿Cómo impedir la estulticia?; El Nacional, 13/05/09: Cira Peraloca; Tal Cual,13/05/09: Misión fraude; Melodía Estéreo 93.5 FM, 14/05/09: Entrevista a Dr. Jaime Requena; Unión Radio (Marta Colomina),14/05/09: Entrevista a Requena; El Nacional, 17/05/09: “Al atacar a la ciencia Chávez demuestra su ignorancia”; El Nacional, 18/05/09: Piden a Chávez que rectifique; El Nacional, 18/05/09: Carta para Nature y Science; Tal Cual, 20/05/09: La ciencia inútil; SCIDEV.NET (Revista Científica Latinoamericana y del Caribe), 20/05/09: Polémica por despido de científico venezolano; Analitica.com, 21/05/09: La Comisión de Derechos Humanos de la ASOVAC fija posición frente a la arbitrariedad que se ha cometido contra el Dr. Jaime Requena; Analitica.com, 22/05/09: El perro de Pavlov; El Universal, 23/05/09: ¿Ciencia para qué?; El Nacional, 25/05/09: Jubilan a científicas de manera inconsultas; El Nacional, 25/05/09: Y peor cada día; Science, 29/05/09: As Research Funding Declines, Chávez, Scientists Trade Charges; Science, 29/05/09: Venezuelan Science at Risk; The Miami Herald, 30/05/09: Chávez lucha para controlar fuerzas armadas; El Nacional, 01/06/09: Investigación bajo amenaza.
Ante esta violencia mediática intuimos que, a través de la gestión bolivariana en materia de ciencia y tecnología, algo fue tocado en el seno de la oligarquía venezolana.
¿Qué podrá haber sido? ¿Se habrán tocado los intereses mantuanos de investigadores que se creen ciudadanos al cuadrado? ¿Qué se esconde detrás de esta guerra mediática en contra de la gestión pública en materia de Ciencia y Tecnología? ¿A quién se quiere dañar al atacar a servidores públicos del MppCTII y de sus órganos adscritos?
Un tsunami mediático sin ningún recato se lanzó desde los medios privados contra aquellos que osaron hacer cumplir las leyes nacionales, tocando así los intereses de otros pocos que, por hacer parte de una élite científica, piensan ser intocables y estar más allá del bien y del mal, como diría Nietzsche.

lunes, 25 de mayo de 2009

Medios de comunicación:

¿“Armas de comunicación masiva”?
Miguel Ángel Pérez Pirela

Expresa Paul Virilio, hablando de los medios de comunicación, en su libro Ciudad pánico: “se quiera o no, crear un acontecimiento es, en lo sucesivo, provocar un accidente”.
¿Tendrá acaso esto que ver con las armas de destrucción masivas que nunca fueron encontradas en Irak? Más allá de la evidente respuesta, lo cierto es que en tiempos de globalización la supremacía de “las armas de destrucción (los misiles) ceden su primacía estratégica a esas armas de comunicación masiva destinada a golpear los espíritus”.
Las lógicas de dominación han entendido que el efecto y la propagación de las armas comunicacionales de destrucción, y su arsenal científico tecnológico de irradiación planetaria, posee “un impacto audiovisual (en tiempo real) que se impone ampliamente, por su velocidad de propagación a escala mundial, sobre el impacto material, que es justamente blanco de los proyectiles explosivos”. De ello surge la nueva metodología de guerra utilizada a escala global: un hiperterrorismo que ataca los espíritus y no los cuerpos, a través del poder mediático.
La conclusión de Virilio es lapidaría: en el futuro el “Ministerio de la guerra” será superado y englobado por el “Ministerio del miedo”, cuyas armas serán satélites, cámaras, pantallas. Todo ello arremete definitivamente contra la concepción clásica de la guerra, que hoy día ha ido menguando, para hacer honor a un tipo de conflicto en el cual las principales víctimas son precisamente los civiles.Una prueba entre otras de esta descomposición de la guerra clásica nos es provista por la inversión del número de víctimas, puesto que en los conflictos recientes el 80 % de las pérdidas están del lado de los civiles, mientras que en la guerra tradicional era exactamente a la inversa. Si antaño se distinguía claramente la guerra internacional de la guerra civil – la guerra de todos contra todos – de ahora en más toda guerra que se precie de tal es primero una guerra contra los civiles.Según Virilio, tres son las dimensiones que, a los largo de la Historia, se han privilegiado al interno de las guerras. En un primer momento el autor coloca la dimensión “masa” que constituye el elemento fundacional de murallas, armaduras, legiones. La guerra era entonces estructurada a partir de un choque frontal entre masa versus masa. Más tarde el elemento fundacional de la guerra deviene la “energía”, estructurada a partir del movimiento propio de catapultas, arcos, pólvora, artillería y bombas. Pero ambas dimensiones de la guerra se limitan a un plano meramente material que, en cuanto tal, únicamente determinan lo físico, lo corporal.
Hoy día la situación bélica posee una complejidad desmedida y se ve reflejada en la tercera dimensión guerrera que es precisamente la “información”: “de allí este repentino cambio en el que la INFOWAR a aparece no sólo como una ‘guerra contra los materiales’, sino sobre todo como una ‘GUERRA CONTRA LO REAL; una desrealización por doquier en la que el arma de destrucción masiva es estratégicamente superior al arma de destrucción masiva (atómica, química, bacteriológica…).
¿Nos es acaso ésta una excelente parrilla de lectura para la interpretación de hechos que han marcado la historia reciente venezolana?
Si la respuesta es positiva tenemos que comenzar entonces un debate nacional con relación a los medios de comunicación vistos – ya no más ingenuamente – sólo como instrumentos para la defensa del derecho humano a la libertad de expresión, sino también como potenciales armas de comunicación masivas capaces de llevar a un pueblo entero hacia una inminente guerra de todos contra todos.

lunes, 18 de mayo de 2009

El suicidio de los intelectuales reaccionarios

Miguel Ángel Pérez Pirela

"C'est l'histoire d'un mec qui tombe d'un immeuble de cinquante étages; au fur et à mesure de sa chute il se répète sans cesse pour se rassurer: jusqu'ici tout va bien... mais l'important, c'est pas la chute c'est l'atterrissage."
“La Haine”, Mathieu Kassovitz

Érase una vez un grupo de “intelectuales” que se lanzaron sin más al vacío desde un piso 20. Mientras iban por el piso 18 decían en coro: “hasta aquí todo está bien”. Y seguían cayendo.
Tenían todavía algo de tiempo y, reflexionando entre ellos, no dudaron en afirmar que en el país existe un “régimen totalitario”. Aprovecharon de la “originalidad” del argumento y publicaron, ya por el piso 16: “El totalitarismo del siglo XXI. Una aproximación desde Hannah Arendt”. Se miraron satisfechos y dijeron “hasta aquí todo está bien”.
Continuaron su productivo descenso intelectual y, aprovechando del sabroso viento, abordaron el tema de los medios de comunicación: llegaron rápidamente a la conclusión que en Venezuela se está acabando con “los pocos medios privados que existen”. Cuando publicaron eso en El Nacional iban ya por el piso 14: “hasta aquí todo está bien”.
En medio de la erudita caída se dieron cuenta de estar más que de acuerdo entre ellos, y casi no fue necesario acotar su ingeniosa deducción: en Venezuela existe un inédito régimen “populista-autoritario-carismático”. No dejaron pasar por alto sus acuciosas intuiciones y se aprestaron a publicar en equilibradas revistas académicas artículos como: el “Poder reconcentrado. El populismo autoritario de Hugo Chávez” o “Carisma y política. El liderazgo de Hugo Chávez desde la perspectiva de sus partidarios”. Los artículos les valieron ascensos universitarios que nuevamente les inspiró, llegados al piso 12, la frase: “hasta aquí todo está bien”.
Ya por el piso 10 cambiaron otras clarividentes opiniones, esta vez sobre la universidad venezolana, y bastó una sola mirada entre ellos para concluir que: en el último decenio nunca existieron “misiones” universitarias y, por el contrario, se habían coartado las oportunidades de estudio superior para los nuevos bachilleres e incluso la autonomía universitaria. La brillante conclusión les valió algunos viajes a la OEA, Unión Europea y hasta la sede de la UNESCO en París: “hasta aquí todo está bien”.
Llegados al piso 8 los “intelectuales” se encargaron de anunciar a la comunidad científica nacional e internacional que según ellos: en la actualidad se estaba persiguiendo políticamente a los investigadores venezolanos; prácticamente no se había invertido en ciencia y tecnología; y no se había incrementado el número de investigadores en el país. El genial hallazgo científico les permitió a los “intelectuales” en cuestión acusar al país en la revista Nature; incrementar de dos líneas sus CV; y subir un escalón en el PPI. “Hasta aquí todo está bien”, afirmaron frotándose las manos.
Rozando ya el piso 6, afrontaron por fin el tema de la “represión” en Venezuela. Entonces, a través de su peculiar método epistemológico-semántico-iconoclástico-libertario, organizaron un mediático conversatorio-mesaredonda-conferencia-seminario en el cual se demostraba con pruebas sentimentales cómo el régimen totalitario-populista-fascista-carismático del siglo XXI arremetía, como nunca antes en la historia patria, contra el estudiantado venezolano. Ello los llevó a entrevistas televisivas en horarios estelares y primeras páginas de diarios de circulación trasNacional. Se miraron tranquilos: “hasta aquí todo está bien”.
Llegados al piso 4 se sintieron algo aliviados pues, el régimen castrocomunista venezolano en el cual quedan “pocos medios de comunicación privados”; el fascismo que ha dejado sin oportunidades a los bachilleres de la República y los ha reprimido y violentado; la dictadura enmascarada de democracia que persigue a los investigadores y deja sin insumos los laboratorios científicos… les había permitido a dichos “intelectuales” en los últimos 10 años una prolífica serie de libros, artículos, viajes internacionales, conferencias académicas, entrevistas espectaculares, etc.
Librosartículosviajesinternacionalesconferenciasacadémicasentrevistasespectaculares que son las pruebas irrefutables de que es realidad todo lo que nuestros “intelectuales” reaccionarios dicen sobre la realidad. Hasta aquí todo está bien.
Tocaron finalmente la planta baja y se sintieron terriblemente decepcionados al darse cuenta que también el suelo contradecía esa peculiar, académica y mediática realidad de ellos.
Planta baja totalitaria y autoritaria. Suelo fascista y carismático del siglo XXI.

sábado, 16 de mayo de 2009

Europa respalda visión de desarrollo en ciencia y tecnología que impulsa Venezuela

http://www.mercosurnoticias.com/

Instituciones, organismos de ciencia y tecnología de Alemania y de otros países de la Unión Europea (Fraunhofer Institut für System-undInnovationsforschung, InWent, Deutsche Forschungsgemeinschaft y DAAD, entre otros) académicos e investigadores, han reconocido los esfuerzos que algunos países de América Latina vienen adelantando y promoviendo para el desarrollo de la actividad del conocimiento en concordancia con las necesidades sociales y los problemas de la pobreza que viene arrastrando la región.
Estas apreciaciones han sido expuestas a raíz de la realización de las “II Jornadas de Integración Latinoamericana: Nuevo Marco Estratégico de la Cooperación Científico-Tecnológica en América Latina”, celebradas en la ciudad de Berlín, Alemania, desde el 27 al 29 de abril del presente año, indicaron académicos de la Universidad de Tubingen (Alemania), organizadores del encuentro.
Los resultados que este encuentro de reconocimiento internacional han arrojado, reconocen en forma particular los esfuerzos en materia de política científico-tecnológica que el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela viene realizando tanto en la disminución de la dependencia tecnológica con los países desarrollados como en la articulación de la actividad científico-tecnológica con las políticas sociales.
Igualmente, han reconocido, a través de los resultados que fueron mostrados por el doctor Miguel Angel Pérez Pirela, Vicepresidente de la Fundación Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), la nueva visión de los centros de investigación del país con relación a la actividad de transferencia de conocimiento, a objeto de fortalecer la política nacional en ciencia ytecnología que atienda las necesidades sociales de la población.
En ese sentido, las instituciones de Europa también han reconocido las acciones que viene desarrollando el IDEA, afirmando que las mismas pueden ser de gran referencia para los países de América Latina y de la misma forma, un componente para la nueva visión estratégica que en materia de cooperación internacional desea llevar a cabo Europa con los países de América Latina.
También reconocen las instituciones y organismos de ciencia y tecnología de Europa como novedosa la proposición hecha por el doctor Rafael Palacios Bustamante, también investigador venezolano, de la necesidad de impulsar dentro del modelo de desarrollo socialista de la República Bolivariana de Venezuela y en el resto de los países de América Latina y el Caribe, un nuevo modelo de desarrollo para combatir los problemas sociales de la región basado en ciencia y tecnología.
De la misma forma, consideran oportuna otras apreciaciones hechas por el doctor Palacios quien reveló algunos datos vinculados con la inversión enciencia y tecnología a nivel mundial.
El doctor Palacios expresó de manera singular que: “del 5% de la investigación mundial que se realiza en ciencia y tecnología, tan sólo el 5% está dedicado a atender los problemas de la pobreza”. Asimismo, afirmó que: “la agenda política de los gobiernos de la región tiene aún una deuda con la sociedad en materia de ciencia y tecnología, porque aún cuando ha habido mayores esfuerzos de incrementar el presupuesto en esta materia se requiere de mayor voluntad política para entender y crear nuevas acciones que permitan articular las política científico-tecnológica con las políticas sociales, la inclusión y la cohesión social. Considerar a la ciencia y la tecnología como un asunto prioritario para atender la igualdad y la justicia social, es una acción indiscutiblemente revolucionaria”.

FUENTE ORIGINAL

FECHA: Publicado el (Viernes, 15 de Mayo de 2009)

domingo, 10 de mayo de 2009

Estado neoliberal vs República socialista

Miguel Ángel
Pérez Pirela

Asistimos hoy día a una privatización de un nuevo tipo. Privatización paradójicamente motorizada por el mercado neoliberal y acompañada por el Estado social.
Ello responde a una lógica impuesta, y por lo demás dominante, según la cual no es el “nosotros” lo que debe prevalecer en las relaciones y el convivir de los humanos, sino más bien el “yo”.
Pero hasta aquí estamos en el neoliberalismo.
Es así como algo parecido a un contrato social de base entre los individuos que regule el vivir juntos a partir de un acuerdo común, es visto por la ideología neoliberal como poco menos que un atentado contras las libertades individuales. Pero hasta aquí seguimos en el neoliberalismo.
De un solo plumazo y con total impunidad se atenta entonces contra toda una tradición contractual planteada de maneras diversas por autores como Hobbes, Rousseau o Locke, quienes con especificidades propias colocaban como punto de partida un acuerdo sociopolítico mínimo: para estar de acuerdo es necesario ponerse de acuerdo. Pero hasta aquí estamos en el neoliberalismo.
Planteado de ese modo dicho contrato inicial da lugar al nacimiento de un sistema a partir del cual los individuos están obligados a acordar leyes comunes para escapar así de un sistema en el cual naturalmente cada uno hace todo lo que su libertad le ordene sin importarle los otros. La ecuación es por ello muy simple: la libertad de cada uno elevada al infinito da como resultado la anarquía. Pero hasta aquí seguimos en el neoliberalismo.
El problema por ello es otro. El problema está cuando el neoliberalismo no trata de destruir el Estado, como suele pensarse, sino más bien la república que, en países como Venezuela, lo moldea.
Aquello que está entonces detrás de esta ideología de la libertad individual absoluta no es la muerte del “Estado”, sino más bien el deceso de la “república” en tanto que sistema político estructurante de las relaciones humanas desde una perspectiva social.
Es la república quién choca irremediablemente con esa lógica individualista según la cual todo lo que no sea libertad pura es “comunismo”.
En este sentido el Estado no puede, ni debe, ser considerado el producto último del contrato o acuerdo social. Ello no basta: un Estado puede ser sin problema alguno ese célebre “Estado mínimo” neoliberal cuya prerrogativa única es conservar ese estatus quo que le permite a algunos pocos explotar a la mayoría.
Entiéndase de una vez por todas – sobre todo en tiempos de crisis económica mundial –: un Estado puede ser, y de hecho en ciertos casos es, neoliberal.
De ahí entonces que no se debe ser exageradamente optimistas, o peor, enfermizamente ingenuos. En medio de una debacle financiera del capitalismo, aquellos que aupaban la muerte del Estado, ahora lo rescatan y celebran su sobrevivencia como instrumento fundamental para la sobrevivencia del modelo en crisis.
Un Estado mínimo neoliberal puede, y de hecho es, un garante del proceso de privatización, no solamente aupando dicho proceso, sino más aún acompañándolo y asegurando que el mismo se realice en santa paz social, sin levantamientos, rebeliones o revueltas que afecten un sistema en el que todo está en manos de pocos.
Termine entonces de caer ese mito, por lo demás naïf, según el cual Estado es antónimo de privatización neoliberal. Surja pues la lógica de un Estado que, para respetar los derechos inclusivos de todos, limite los derechos exclusivos de algunos. Eso se llama República.
Mucho se puede hacer por ello en la profundización de la revolución, empleando simplemente la idea de república como mucho más que parte del nombre de nuestro país.

martes, 5 de mayo de 2009

El valor de lo que no tiene precio

Miguel Ángel Pérez Pirela

Cuánto vale un ser amado y cuán poco todas las otras personas y cosas que habitaban ese Pueblo, por eso Gobernador cargó a sus esbirros con un sinfín de etiquetas con el precio que todos los seres en Pueblo debían tener, y en eso estuvieron durante semanas, cada objeto, por pequeño o grande que fuese, había sido etiquetado con el precio que le correspondía, porque aquí de una vez por todas los ciudadanos tienen que saber el precio de las cosas que, sin pudor alguno, tocan, huelen y comen y, ni siquiera los mangos que naturalmente caían de los árboles, ni los peces del Caribe, ni siquiera los machorros, ni el cacao que los niños chupaban por las calles, ni los guacamayos descansando en las matas, ni los buchones atragantados de peces, nada que estuviera en aire tierra o mar, se había salvado de ese inventario universal, de ese supermercado al aire libre en el que se había convertido Pueblo y, cuando se había acabado de ponerle precio a las cosas, comenzaron esos gorilas a etiquetar a los animales y, más tarde, a las personas, porque en esta vaina todo tiene que valer algo, menos tú, que nadie te colocó precio para que todos sepan cuánto vales y, cuando llegó la hora de nuestro paseo por el mercado, no lo pudiste creer, hasta las moscas que bailan arriba de las carnes y los pescados poseían etiquetas minúsculas en sus patitas traseras, claro mujer, 3000 moscas valen cuanto un grillo y 800 grillos valen cuanto un sapo y tres sapos valen cuanto una rata y 200 ratas valen cuanto una iguana y 10 iguanas cuanto un conejo y cinco conejos cuanto un gato y, al terminar el paseo, el amor de Gobernador sabía cuánto valía una vendedora de arepas, un frutero y hasta un padrecito, Gobernador, no puedo creer en lo que veo, hasta a las nubes allá arriba le pusiste precio y a las gotas de lluvia que caen los sábados al mediodía y a todo y a todos, que me miraban como a un espectro por no imaginarse ellos cuánto podía valer yo que no tenía precio y que, por eso mismo, en realidad no valía nada, contrariamente a su ama de llaves que, por haberse encontrado un precio pegado en la nalga izquierda, no tardó en irse al puerto a venderse y, por ser tan pobre la gente ahí, tuvo que venderse a crédito a panaderos, pescadores y hasta borrachos que le cambiaban botellas vacías de ron por besitos suyos y, mientras tanto esa mujer se buscaba y buscaba por entre sus senos, axilas, por entre su cabello y sus piernas, sin encontrarse ningún precio, por eso, llorando, le dijo a su ama de llaves, qué aburrido es esto de no tener precio, qué triste es esto de no valer nada y, para vengarse de ese tal Gobernador, persiguió por toda la casa a una banda de esos conejos que se la mantienen chamuscando todo en el patio y atrapó 5 entre sus manos de reina, y no dudó en robarles sus precios y pegárselos uno a uno ahí donde sólo él sabía y vaya si supo ese otro amante suyo que, a medianoche, se le presentó con un gato negro entre sus manos que te cambio ahorita mismo por tu cuerpo. Aquí está. Una a una ese Fantasma nocturno le despegó las etiquetas de conejos, que eran lo que esos dos traidores parecían, cuando por fin él encontró, ahí donde sólo ella hubiera imaginado pegarse, esa etiqueta, ¿ahí?, no más abajo, ¿ahí?, un poquito más arriba, ¿ahí?, a la izquierda, ¿ahí?, con cuidado que me duele, Fantasma.

viernes, 1 de mayo de 2009

Revolución sin ideología

Miguel Ángel Pérez Pirela

¿Quién puede dudar que exista hoy día una ideología imperante como forma de pensamiento, cultura y modo de vivir? Ideología que se hace todavía más peligrosa por su aceptación cuasi mundial en tanto que no-ideología.
De hecho, el neoliberalismo como ideología dominante basa su poderío precisamente en su carácter pseudo neutral, objetivo. Según éste, la única forma “natural” de convivencia, de poder vivir como seres humanos “modernos” en un “mundo globalizado” es la dictada por los cánones fundados en el neoliberalismo.
No es casual entonces que, delante de una debacle financiera como la que se está viviendo, las soluciones aplicadas vengan del mismo neoliberalismo. Ello no responde sólo a escondidas maniobras de algunos ladrones de cuello blanco para estafar a los ciudadanos del mundo. La realidad es que ésta es la forma natural de proceder por parte de un neoliberalismo que cree sinceramente que las soluciones sólo han de encontrarse en sí mismo. He aquí su carácter ideológico.
Lo cierto es que dicha ideología, sobre todo después de la caída del Muro de Berlín, no puede concebir sistemas de pensamiento, cultura y modos de vivir alternativos. Lo propio de la ideología neoliberal está entonces en pensar que la misma no es de ningún modo ideología.
Ideología para el neoliberalismo es todo aquello que se oponga o se proponga como alternativa a su lógica de dominación. El problema fundamental de su crisis actual no es por ende de índole financiero. Ojalá. La debacle que se vive en la actualidad tiene acepciones más complejas y profundas: se está derrumbando un modo de pensar, una cultura global, una metodología de vida. En una palabra: una cosmovisión.
Por ello lo grave no está, como suelen decir nuestros intelectuales de izquierda, en que se están invirtiendo sumas astronómicas para salvar a los culpables de la crisis neoliberal. Lo grave está en que el mundo se cae financieramente y, al mismo tiempo, sigue fuerte la ideología que, en forma de cultura, educación, arte, política, deporte, belleza, y pare usted de contar, nos trajo hasta este despeñadero.

Por ello es urgente preguntarse: ¿qué se está haciendo en la Venezuela de hoy día para cambiar dicha ideología dominante?
Ideología que basa su poderío en, por lo menos, cuarenta años de ideologización “cuartorepublicana”, durante los cuales para ser felices bastaba con consumir, donde el 12 de octubre se celebraba el descubrimiento de América y Rómulo Betancourt era el padre de la democracia.
Quien les escribe fue instruido por una educación cuya escuela principal era la televisión de los años 80 y 90, y cuyas maestras fueron las películas estadounidenses y sus súbitos cortes comerciales que nos vendían todo tipo de productos. En los años de nuestra infancia y adolescencia, cuando se llegaba a la escuela, la mayoría de los libros escolares eran concebidos, producidos y vendidos por trasnacionales de la “educación”; el sueño de nuestras hermanas y primas era ser Miss Mundo como Pilín León; crecimos preocupados por el derecho humano a la vida de Rambo y Rocky, mientras celebrábamos las muertes de los vietnamitas y los rusos; soñábamos con visitar el castillo de Disneylandia estampado en nuestros útiles escolares y loncheras; nos agarrábamos de las manos todos los venezolanos con el “Puma” José Luís Rodríguez.
¿Había algo de ideología en todo esto? ¿O es que la “ideología” es sólo toda “ideología” alternativa a la “ideología” neoliberal?
Es indudable que, sobre todo en estos momentos de debacle financiera neoliberal, dicha ideología continúa realizando disciplinadamente su trabajo alienador a través de sus medios de comunicación masiva, su educación básica y superior, su cultura global y, cuando la cosa se pone dura, sus armas de destrucción masiva. La ideología neoliberal continúa trabajando en todos los terrenos y con todos los medios.
Pero lo más grave no es que ésta haga su trabajo. Lo preocupante es que formas otras de pensamiento no hagan el suyo.
Basta pensar que nuestra Ley de Universidades data de los años 70 y la Ley Orgánica de Educación de los 80. Basta pensar en la ausencia total de límites mínimos a nuestros medios de comunicación privados. Basta pensar que con orgullo se anuncia que la crisis no nos ha tocado, pues seguimos consumiendo.
Como si la verdadera debacle fuera financiera. Como si el neoliberalismo en tanto que forma de pensamiento, cultura y modo de vivir en Venezuela estuviera en debacle.